Padre, perdónalos…

Padre, perdónalos…

Imagínate viviendo la siguiente escena: Fuiste injustamente condenado, después de un severo castigo físico; a la mañana siguiente te exhiben entre multitudes, las cuales, se burlan y te abuchean. Finalmente, eres clavado en una cruz y mueres lentamente por asfixia....
Un regalo…

Un regalo…

En el boletín pasado, te invitaba a realizar una práctica para ayudarte a conectar el cerebro de tu cabeza, con el pequeño cerebro de tu corazón. Algunas personas escribieron solicitando ayuda, formas para hacerlo más fácil y mejor. No se me ocurre una mejor manera de...
Antes de salir al mundo…

Antes de salir al mundo…

Para atraparte, los “profesionales del miedo” tienen un aliado muy poderoso: tus propios hábitos. Por ejemplo, si estás acostumbrado a despertar e inmediatamente levantarte y echarte un clavado directo en el mundo externo (tus pendientes de casa o de trabajo,...
El pequeño cerebro del corazón

El pequeño cerebro del corazón

En el boletín anterior te invitaba a considerar un fenómeno: Cuando la reacción de miedo se activa en ti, la actividad de tu corteza pre-frontal (el área del cerebro que se encarga del pensamiento racional) se apaga. En otras palabras, cuando el miedo te consume,...