26 de Mayo de 2014

Hoy seguiremos descifrando los códigos del cuerpo.
Otra forma de “leerte” es revisando un órgano o una parte de tu cuerpo y observar cómo funciona, especialmente cómo funciona en relación al conjunto.
Para ilustrar este punto tomemos el ejemplo de tus manos.
Con tus manos expresas lo que quieres hacer en el mundo, tocan y reciben, te permiten alcanzar y hacer contacto con los otros. Toman del mundo para ti.
Agarras y sueltas cosas. A veces puedes aferrarte, a veces no puedes sostener.
En este sentido, tus manos te dan pistas de cómo estás manejando tu vida, cómo estás haciendo tus quehaceres. Te dan señales de qué tanto te permites dar y qué tanto te permites recibir. Cómo tomas lo que necesitas (lo que te corresponde) o cómo te cierras ante esa posibilidad.
Tus manos te pueden sugerir si te estás aferrando a una situación que ya debes soltar… o si estás queriendo agarrar más de lo que puedes.
El cuerpo es un libro abierto. Espero que estas reflexiones te motiven a sumergirte más en este viaje de exploración por la maravilla de tu cuerpo-mente.