16 de febrero 2016

En la jaula del elefante
Un asesor vocacional visitaba el circo.
Paseando por las jaulas de los animales, se encontró a un joven paleando el estiércol en el corral del elefante.
Estaba sumergido hasta las rodillas en él. Paleaba como loco, aunque el hedor y las náuseas le provocaban arcadas a cada momento.
El asesor, curioso, le preguntó: “Esto apesta”. ¿Por qué no buscas un mejor trabajo? “
El joven levantó la vista con incredulidad: “¡¿Qué?! ¿Y salirme del mundo del espectáculo? “

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Me gusta esta broma porque me recuerda que muchas veces nos contamos historias que en realidad no son ciertas…
¿Qué tanto te dices a ti mismo que puedes ignorar tus sentimientos y simplemente enfocarte en cualquier otra cosa?, ¿y que hacerlo  así te va a permitir tener una vida plena y satisfactoria?. ¡¡¡Suena maravilloso!!!
Pero al igual que el chico del circo, en la realidad no sucede así.
Aquello que ignoras, que no recibes en tu conciencia, termina controlándote-en tus reacciones, en tu comportamiento-.
Esas emociones que rechazas terminan creando una tensión dentro de ti.
Es esa sutil angustia que muchas veces sientes en el fondo.
Esa aprehensión recurrente frente a la vida.
Esa pesadez o inquietud en tu estómago.
O es esa perspectiva de la vida coloreada por el miedo o la desesperanza.
En Córpore proponemos que existe una manera directa de sanar esta angustia, de resolver esta tensión.
No es una receta mágica, es un proceso que requiere tiempo y paciencia.
Y que requiere, sobre todo, compasión y honestidad  contigo mismo.
Hasta pronto.
Jorge Galindo
Director CÓRPORE
www.corporal.com.mx
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