1 de marzo 2016

La compasión es una libertad interna
Cuando era niño, mi mamá cocinaba para nosotros… 
Así recuerda en sus memorias el Dr. Abdul Kalam Says, presidente de India entre 2002  y 2007.
Una noche, la cena estaba servida después de un largo día de trabajo. Frente al plato de mi padre había un “roti” ( pan tradicional de la india). Estaba completamente quemado.
Mi padre se sentó a la mesa, comentando, como siempre, las anécdotas del día.
Para mi sorpresa, comió el roti quemado sin decir una sola palabra de queja.

Más tarde, cuando fui a desearle buenas noches, le pregunté:  ¿Notaste el roti quemado?, ¿realmente te gustó?…
Me tomó en sus brazos y contestó:  tu madre tuvo un día largo y difícil, y estaba cansada. Un roti quemado no lastima a nadie, pero la falta de compasión sí. 

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Esta es una manera sensible de recordarnos que la compasión es ese deseo de que alguien más no sufra.
Cuando sentimos compasión, estamos sintiendo con el otro… 
Puede ser una persona o un grupo. Tus animales favoritos o la misma naturaleza.  Incluso puede ser gente que no conoces, pero que en tu corazón deseas que no sufra más.
Por supuesto, es más fácil sentir compasión por aquellos que son cercanos a ti o  por quienes consideras “inocentes”, o quienes no merecen el sufrimiento que están viviendo.
Sin embargo, la compasión no es aceptación.  Puedes sentir compasión por una persona aunque no te simpatice. Puedes estar convencido de que sus reacciones son irracionales, que están fuera de lugar… y aún así sentir compasión por ella.
Puedes sentir compasión incluso por personas con las que estás en conflicto.  Personas que te han hecho algún mal.
También puedes separar la compasión de tus juicios, de lo que piensas que es justo o injusto, lo que está bien o mal.
Porque la compasión es en realidad una libertad interna.
Y no necesita estar ligada a tu relación con las personas, al contexto o la situación.
No necesita estar limitada a lo que te gusta o no, a lo que apruebas o desapruebas.
Ya sea que se trate de reconocimiento o crítica, amor o miedo, insensibilidad o compasióncuanto más das, más vas a recibir.
Hasta pronto.
Jorge Galindo
Director CÓRPORE
www.corporal.com.mx
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