En la semana mientras escribía este boletín vi un capitulo de “los Simpsons”.

Por décadas nos han acompañado con su humor crítico.

En este episodio le preguntan a Bart y a sus amigos qué piensan de un programa de televisión.

¿A cuántos de ustedes niños, -apunta el conductor- les gustaría que el programa tratara de los problemas de la vida real, como los que ustedes enfrentan todos los días?»

La mitad de los niños gritaron animados “¡A mí!”.

Entonces el conductor pregunta:

¿Y a quiénes les gustaría ver justo lo contrario, situaciones fantásticas que involucran robots y poderes mágicos?

La otra mitad gritó que sí con igual entusiasmo.

Esta escena me recuerda cómo nuestras percepciones e interpretaciones pueden ser tan individuales.

¿Te ha pasado que comentas con alguien una película -que vieron juntos- y la experiencia de ambos resulta muy diferente? A veces, incluso, pareciera que vieron dos películas distintas: cosas que a ti te gustaron, a ella le chocaron, y viceversa.

Cada uno filtró e interpretó su propia versión.

Y aunque pareciera que este proceso se da en automático, en el fondo es tu sistema de creencias el que filtra e interpreta.

Y creemos plenamente en nuestras percepciones porque seguimos profundamente nuestras creencias.

Sin embargo, cuando tus percepciones y creencias, en vez de ayudarte, te conducen a dificultades, vale la pena entender su contexto.

Por ejemplo, si fuiste abusado cuando eras niño, quien abusó de ti era el responsable, no tú.

Pero si te sientes abusado como adulto (por ejemplo, por tu cónyuge, en tu trabajo, o por nuestra clase política), quizá el abuso en sí no es tu responsabilidad. Pero la opción de permanecer con esa persona, en esa situación o resignarte a no hacer nada, sí ES de tu incumbencia.

(No trato de cargarte culpas, sino de ayudarte a reconocer tu parte de responsabilidad. Eso es lo único que hace posible el cambio).

Considera las siguientes preguntas y contesta: «Sí» o «No».

  • ¿Cuando la fortuna te sonríe, piensas: «Esto no puede durar”?
  • ¿Te resulta más fácil o más «natural» dar que recibir?
  • ¿Tu vida la sientes como una serie de problemas que no paran?
  • ¿El dinero te parece escaso o difícil de conseguir?
  • ¿Encuentras tu trabajo o tus relaciones insatisfactorias?
  • ¿Sientes que trabajas mucho y te falta tiempo libre?
  • ¿Sientes envidia de las personas que toman vacaciones con frecuencia?
  • ¿Te sientes con el impulso a trabajar más, hacer más, o ser más que otros?
  • ¿Te sientes incómodo cuando recibes elogios, aplausos, mucha atención, regalos o placer?
  • ¿Has rechazado o dejado pasar oportunidades en tu educación, el trabajo o en tus relaciones, y más tarde te arrepientes?
  • ¿Si alguien te pregunta por el costo de tus servicios, comúnmente te pones por debajo de lo que cobran otros de tu mismo nivel?

Te invito a revisar aquellas preguntas en donde tu respuesta fue «Sí».

¿Estas circunstancias o situaciones se deben únicamente a tu “mala suerte”?

O, ¿es posible que las decisiones que tomaste -y tus acciones- te han llevado a ese lugar?

Si reconoces tu papel y tu responsabilidad en las condiciones de tu vida actual, estás en el camino correcto para recuperar tu poder personal.

Juntos iniciaremos el proceso de transformación de tus creencias limitantes.

Hasta pronto.
Jorge Galindo
Director CÓRPORE
www.corporal.com.mx
 

Síguenos en Facebook

*******************************

PD.-¿Cómo sería tu vida si la vivieras a TODO su potencial?

¿Si dejaras de ser la víctima para convertirte en el actor principal? ¿Qué cambiaría?

Aquí tienes un buen lugar para reescribir tu guión de vida: conoce nuestro Entrenamiento Internacional en Psicoterapia Corporal 2017.

Revisa la información completa aquí

(ahora sí… se están acabando los lugares. Si no es ahora… ¿cuándo?).
******************************