14 de Octubre 2014

Non, je ne regrette rien
“No nada de nada
No lamento nada
Ni el bien que me han hecho
Ni el mal, todo eso me da igual
No nada de nada
No lamento nada…”

Esta canción que inmortalizó Edith Piaf, no es la que comúnmente cantan los moribundos.
Según relata Bronnie Ware, la mayor parte de la gente que confronta su propia muerte, suele enfrentar también algunos remordimientos.
Afortunadamente no tienes que estar a un paso de fallecer para tomar conciencia. Para valorar y definir lo que da sentido a tu vida.
Es decir, para comenzar a vivir la vida que tú quieres vivir.
¿Sientes que tu trabajo “ya no te emociona”, que carece de significado
¿Es frecuente una cierta sensación de vacío en tus relaciones?
¿Habitualmente te sorprende el desanimo, robándote el impulso para vivir?
Esas YA son las señales: un adelanto de lo que serán tus remordimientos a la hora de tu muerte.
Tu sufrimiento -y algunas de tus enfermedades- son ese “foco rojo” que busca llamar tu atención. Que ya te esta advirtiendo sobre la falta de integración, de sintonía, entre tu hacer en el mundo y la expresión de tu ser interno.
La buena noticia es que…

No hace falta que llegue la hora de tu muerte.

Tomando conciencia,

puedes comenzar a actuar ahora.