23 de junio 2015

Tan irresistible como rascarte
Alguien te critica…
… juzga tu trabajo,
… tu apariencia,
… o a tu hijo.
O te ve de cierta manera.
O entras a un lugar que te evoca ciertos recuerdos.
Incluso una mancha en tu suéter nuevo puede activarte.
En un momento así ¿qué es lo que sientes?…
…no es nuevo, tiene un sabor, un olor que te es familiar.
Tu amígdala entró en acción. Es tu estado de alerta.
Y pareciera que no le gusta venir solo;  cuando se activa siempre viene acompañado de una urgencia muy seductora por hacer o decir algo.
Quizás alcanzas a percibir la tensión en tu cuerpo. Cómo la irritación crece en tu mente, y las ganas de actuar para protegerte o buscar revancha.
Es como el irresistible deseo de rascarte…
Si te grabaras durante una discusión, al ver posteriormente el video notarías que:

  • Pareces más consciente de lo que la otra persona dice o hace, y no tanto de cómo te sientes y cómo actúas.
  • Te mantienes muy apegado a tu narrativa “negativa” del evento. Es decir, a tu versión de la historia, y no dejas espacio para nada más.
  • Dentro de esta narrativa, tu foco está en encontrar al culpable afuera, muy probablemente quien esta frente a ti.
  • Tu pensamiento se muestra lineal y estrecho.
  • No pareces estar en contacto con las sensaciones y sentimientos que ocurren en tu cuerpo.
  • La necesidad que asoma detrás de tu posición, puedes percibirla con una urgencia, como si estuviera basada en la sobrevivencia.
  • Y aunque la conversación parece avanzar, es difícil romper el ciclo de tu reactividad.

Captura de pantalla 2015-06-22 a las 18.30.45

Si eres tú quien observa estas señales en la persona que está frente a ti, no lo dudes: son indicios claros de que se encuentra atrapada en una reacción de alerta y protección.
Y cuando percibas esto, está de más argumentar, intentar que el otro comprenda, o conciliar los puntos de vista. Simplemente su “hardware” neuronal está operando en modo de sobrevivencia, no hay nada que puedas hacer…
¿O sí?
Quizá puedes aprender a modular tus respuestas a esta reacción de una manera diferente.
Pero de esto te hablaré en nuestro siguiente boletín…
Hasta pronto,
Jorge Galindo