17 de septiembre 2014

Imagínate por un momento al borde de un bosque. Deseando llegar al otro lado.
¿Caminarías en línea recta para atravesarlo?
¿O más bien avanzarías en zigzag, esquivando los obstáculos?
Rodeando las cañadas, evitando los árboles, sorteando los arroyos…
Sí, en todas las direcciones posibles. Porque así es como son las cosas en un bosque.
Y así es como son las cosas en tu psique.

Avanzas paso a paso. Y no importa qué tan lento parece que te mueves, lo que importa es que te muevas en la dirección adecuada:
Llevar la luz de tu conciencia para iluminar esas partes de ti que se encuentran escondidas -“exiliadas”- en tu sombra.
Para dar un paso en esta dirección, te invito a que realices un pequeño ejercicio.
A continuación vas a leer algunas frases que están incompletas. Termina de responderlas de la forma más espontánea que puedas. Como cuando haces una asociación libre.
No importa que te repitas o que digas algo que parece no tener sentido. Los significados siempre se revelan si les das su tiempo.
No es necesario que repitas en voz alta la frase que te escribo, pero sí que digas en voz alta tu respuesta (puedes compartir este ejercicio o hacerlo en completa privacidad).
Mantente respirando conscientemente mientras lo realizas:

  • Lo que menos quiero que sepan los demás acerca de mi es…
  • Lo que menos me gusta de mi mismo es…
  • La(s) emoción(es) que más trabajo me cuesta(n) son(es)…
  • Lo que más me asusta expresar en mis relaciones es…
  • En los sueños en donde me veo intentando escapar de algo o de alguien, ese algo o alguien es…
  • Lo que tiendo a mantener en secreto acerca de mi es…
  • Completar estas frases me hizo sentir…

Tener suficiente cercanía con tu sombra es esencial para vivir una vida más profunda e integrada. Te libera de ser controlado por ella. Te permite hacer un uso más sabio de tus potencialidades y recursos.
Si quieres manifestar lo que anhelas, es necesario atreverte frente a lo que temes en tu interior.
Hasta pronto….