24 de marzo 2015

EN 1347, varios barcos mercantes entraron muy lentamente al puerto de Messina, Italia.

Peste

La mayor parte de las tripulaciones habían muerto, los pocos que quedaban, estaban muy enfermos.
Las autoridades locales, percibieron que algo andaba mal y no permitieron que nadie bajara de los barcos.
Vagabundos y saqueadores del puerto, viendo que las tripulaciones no estaban en condición de defender su carga, los abordaron para robarla.
Toda la noche se dedicaron a ello.
De esta manera velada, silenciosa, se coló la peste negra a Europa.
Ésta, que es conocida como la pandemia más devastadora en la historia de la humanidad, marcó la etapa más oscura de la ya de por sí poco luminosa Edad Media.
De manos de la peste llegaron también otras calamidades: hambrunas, guerras, pillaje, fanatismos…
Una tercera parte de la población de Europa falleció.
La muerte y la oscuridad parecían derrumbar la civilización. Derrotar a la vida.
Y no obstante, décadas después, resurgiendo de entre estas cenizas, vino el llamado Renacimiento.
Y aunque hoy día recordamos nombres como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael Sanzio, o Bramante, la realidad es que no fueron los únicos.
Se necesitaron muchas almas alineadas con esta intención: retomar nuevamente los caminos de la evolución, de la vida.
Almas como la tuya y la mía.
Porque lo mismo pasa con las plagas que se nos han colado hoy día: asesinatos, e impunidad; corrupción y cinismo de la clase política. Ahora también la amenaza del silencio, la censura… la oscuridad nuevamente está al acecho.
AHORA en México son tiempos de injusticia y dificultad. Por eso la luz,
TU LUZ
se vuelve nuevamente necesaria… indispensable.
Recuerda que la esencia de la chispa inmortal que llevas dentro es:
…dar más allá de la razón…
…luchar más allá de la esperanza…
… aprender a amar más allá de tus límites…
Buscar, crecer y soñar… especialmente cuando la oscuridad acecha.
Que se nutra tu luz en este paréntesis de Semana Santa.
Seguiremos en contacto después de la Pascua.
Hasta luego,
Jorge Galindo