6 de Diciembre de 2012

A tono con las profecías, augurios y advertencias de toda clase que enmarcan el arribo de diciembre del 2012, me viene reflexionar en los saltos evolutivos del universo; es decir, en los cuatro “Big Bangs” de la creación.
El primero es sin duda el más famoso. Hace aproximadamente 13.7 mil millones de años -nos dice el consenso científico actual- se inició la creación y la expansión del universo.
Toda la energía y materia del universo estaba condensada en un punto menor que la cabeza de un alfiler. Resulta un misterio para nuestra capacidad de comprensión qué fue lo que propicio que desde esa concentración absoluta, se iniciara una explosión hacia la manifestación… hacia la existencia.
Desde ese punto de compresión total, a una amorfa nube de hidrógeno y gases que se condenso en millones de galaxias, que a su vez dieron luz a todos los elementos que terminaron formando planetas… como la tierra.
Este asombroso impulso de creatividad continuó evolucionando, ganando en cualidades y complejidad para dar lugar al segundo “Big Bang”: el surgimiento de la vida.
Sé que comúnmente este paso evolutivo no recibe ese nombre, sin embargo, resulta igualmente asombroso cómo a partir de moléculas de hidrógeno y carbono se da inicio al fenómeno de la vida.
La vida. Otra explosión de diversidad, complejidad y movimiento que dio lugar a más de 50 mil millones de especies, y que a través de millones de años, ha llevado a que estas especies sigan ganando en complejidad y capacidades.
Y hace aproximadamente 35 mil años, una de esas especies comenzó a preguntarse acerca de su lugar en el cosmos, comenzó a buscar un sentido a su existencia y a intentar desentrañar el misterio de la vida y de la muerte.
Es el tercer “Big Bang”, el salto cualitativo a la capacidad humana de conciencia auto reflexiva y creatividad, el nacimiento de la cultura humana.
A partir de ese momento la evolución comenzó a acelerarse aún más. De la evolución cósmica, a la evolución biológica, a la evolución de la cultura, y de ahí….al cuarto “Big Bang”, ocurriendo sincrónicamente enmarcado también por este 2012.