25 de Marzo de 2014

Un político mexicano que paseaba en una casa de antigüedades, encontró un atractivo cofre. Curioso lo abre y se encuentra una lámpara mágica.
Ni tardo ni perezoso la frota y aparece un genio que le dice: Te concederé un deseo, piénsalo bien, sólo uno.
Reponiéndose de la sorpresa, el político piensa un instante, y con la mente puesta en el “shopping” le propone al genio: Ya sé, quiero una autopista de mi casa a Nueva York sin pasar por la aduana.
El genio responde: No, no puede ser, es mucho material, además la complejidad de los tramites diplomáticos… no, por favor, algo más fácil.
El político reflexiona un momento y contesta: bueno, tú sabes que todo el mundo dice que los políticos somos corruptos, interesados, etc. quiero que nos hagas honrados y serviciales…
El genio vacila un instante… y en tono resignado responde: ¿De cuantos carriles quieres tu autopista?…
No necesitas un genio para crear y materializar cosas en tu vida. En CORPORE (en línea con la “Core Energética”) consideramos que como ser humano, tienes una gran capacidad de creación, de hecho, eres co-creador de muchas circunstancias en tu vida.
Entonces, probablemente preguntaras: ¿Cómo es que ocurren en mi vida situaciones desagradables o indeseables?
Si en tu vida existe en este momento una situación, una relación o una circunstancia que consideras negativa o adversa, nosotros partimos de la premisa de explorar en que forma y medida eres un cómplice inconsciente de esta creación.
Es decir, en CORPORE consideramos que no eres víctima de las “circunstancias”, ni de la “mala suerte”, y que creer que la infelicidad y el sufrimiento te son infligidos por los otros o la vida, tiene algo de ilusorio.
Es tu actitud, intención y placer destructivo -por pequeño que parezca- lo que suele ser causa (aunque sea sólo en parte) de las experiencias difíciles y de sufrimiento en tu vida.
Por eso tiene sentido reflexionar y procesar tu apego a la destrucción (por pequeño que parezca, insisto). No por cumplir un adoctrinamiento moral o evitar un posible “castigo”, sino por un principio mas simple y hasta egoísta:
Por tu propio bien.
En CORPORE sostenemos que una de las tareas fundamentales que tenemos en este plano de conciencia es trabajar y ejercer nuestro libre albedrio para transformar nuestro apego a la destructividad…
 
… y ser cada vez más libres para crear de manera constructiva.