11 de noviembre 2014

duelo-mexico

Hacía un año que había terminado la Primera Guerra Mundial.
Edward Honey, periodista y soldado australiano que combatió con el ejército británico, propuso en Londres que los ingleses guardaran un minuto de silencio en homenaje a los fallecidos durante el conflicto.
Al enterarse de la medida, el rey Jorge V la apoyó decidido. Así, el 11 de Noviembre de 1919, todo el país calló por un minuto.
Pronto, ese momento de silencio se convirtió en un símbolo mundial para expresar el duelo y honrar la memoria de los difuntos.
Hoy pido desde aquí un minuto de silencio…
… Por los 43 estudiantes asesinados en Ayotzinapa…
… Por los mas de veinte mil desaparecidos y ochenta mil muertos de estos últimos años…
… Por la corrupción e impunidad que se han adueñado de nuestra vida política…
… Por las penosas carencias y falta de alternativas en las que viven más del 50% de los mexicanos…
Que sea un silencio que se llene de mayor conciencia, de cuestionamiento y de reflexión.
Que sea un silencio que se transforme en oración. Cuando es difícil mirar hacia delante, cuando es doloroso recordar hacia atrás, necesitamos buscar la inspiración que nos ayude a crear una nueva perspectiva.
Que sea un silencio que finalmente se transforme en acciones.
Que la indignación y la impotencia puedan transformarse en fuerza inspirada, como la que animó a Martin Luther King cuando dijo:

“El odio y la amargura no pueden curar la enfermedad del miedo; sólo el amor puede hacer eso.

El odio paraliza la vida; el amor la libera.

El odio confunde la vida; el amor armoniza con ella.

El odio oscurece la vida; el amor la ilumina.”