15 de Julio de 2014

¡Y se acabó el mundial!
Para tristeza de unos y alivio de otros, llegó a su fin la fiesta que nos llenó de verde y amarillo la TV y las reuniones.
Terminaron 4 semanas intensas en las que vivimos el balompié y sus pasiones, con una asomada a la belleza del coloso del sur, y el inquietante aderezo de una que otra “hazaña” a la mexicana.
Se cierra este ciclo, y se abre el tiempo de… ¡¡¡ las vacaciones !!!
Hablar de las vacaciones se me esta convirtiendo en un hábito. Sin embargo, en esta ocasión será diferente, ahora quiero enfocarme en quienes no tienen la oportunidad de tomarse un descanso o deciden quedarse por alguna necesidad laboral.
Aunque te quedes a trabajar, en este periodo comúnmente tu ritmo de acción baja… lo que presenta una oportunidad interesante para ti.
En primer lugar, puedes utilizar este tiempo para hacer un balance y considerar si estás a gusto con lo que estás haciendo.
¿Quiero replantear algo en mi trabajo o mi carrera?
¿Necesito renovar mi entusiasmo y compromiso?
¿Qué tal aprovechar para revisar la visión y el sentido de lo que estoy haciendo?
Tal vez este es el momento para comenzar a sentar las bases de un cambio para que las próximas vacaciones te encuentren en alguna playa, o quizá más contento con tu quehacer laboral.
En segundo lugar, haz contacto con los amigos o compañeros que también se quedaron trabajando.
Ya sea en persona o por medios virtuales, esta es una oportunidad para crear lazos especiales con los demás.
Así que “toca la puerta”, busca conectarte y comparte con otros esta situación única, en la que se encuentran todas las personas que están trabajando mientras otros vacacionan.
En tercer y último lugar, valida tu merito personal.
 El hecho de que te encuentres trabajando significa que tienes algo de valor que aportar. No lo descartes como un simple cliché. Es un hecho.
 Aunque sólo sea por un momento, permítete sentir la satisfacción de ser quien eres y valora lo que aportas con tu trabajo para el desarrollo y bienestar de los demás.
Donde quiera que estés, cualquiera que sea tu labor, mira a tu alrededor y agradece.
Agradece la vida que vives, las oportunidades que tienes y la posibilidad de utilizar este tiempo para construir incluso algo mejor.